Materializando la sustentabilidad

Materializando la sustentabilidad

Nota: El siguiente artículo fue originalmente publicado en febrero 2021 en la página web de Smart Building. Para consultar el artículo original, revisar el final de esta publicación.

Estimados lectores de Smart Building, aprecio la oportunidad y deferencia para compartir con ustedes mis ideas y puntos de vista en esta nueva columna fija Edificación Sustentable y más…

Abro este espacio para dar a conocer las iniciativas y tendencias que están marcando el presente y perfilando el futuro de la sustentabilidad en el entorno construido tanto a nivel nacional como internacional. Inicio la reflexión abordando el tema de su materialización en proyectos inmobiliarios. La secuela de esta opinión, la monetización de la edificación sustentable, la entregaré en el siguiente número.

Hoy día nos encontramos en una etapa de “Edificación Sustentable 2.0”. Es decir, puede acreditarse que hemos sorteado con éxito una primera fase de la sustentabilidad en el sector de la construcción y en el mercado de bienes raíces, caracterizada por un reconocimiento y aplicación básica de conocimientos, tecnologías y soluciones relativos al tema.

Los llamados aspectos suaves, indirectos y/o intangibles de la sustentabilidad han cobrado especial preponderancia en los últimos años y, claro está, se han potencializado con la pandemia: salud, bienestar, productividad, cambio climático, equidad y resiliencia, entre otros. ¿Hemos calculado los costos del (in)cumplimiento y (des)ventajas de estos parámetros para nuestros proyectos de construcción? ¿Están plasmadas estas cantidades en nuestra proforma financiera? Probablemente estos factores aún no han sido debidamente juzgados, menos aún materializados o monetizados.

Para materializar y otorgar el justo valor a los beneficios de la edificación inteligente, así como su impacto en el medio ambiente y la sociedad, debemos profundizar en el entendimiento de estos conceptos y sus derivados. Para ello, y como punto de partida, me permito sugerir dos fuentes: Sustainable Real Estate Investment. Implementing the Paris climate agreement: an Action Framework, elaborado por el UNEP Finance Initiative, y el Mapa de materialidad para el sector inmobiliario, elaborado por el Sustainability Accounting Standards Board (SASB). Este último nos propone reconocer “factores intangibles” para la valuación y rentabilidad de activos, así como la cuantificación de sus riesgos en el real estate. El SASB defiende, además, que dichos “factores intangibles” son más trascendentes que aquellos duros o tangibles tradicionales.

Según SASB, los aspectos principales a identificar y cuantificar son: Medio Ambiente, Capital Social, Capital Humano, Modelo de Negocio e Innovación, Liderazgo y Gobernanza. Este mapa de materialidad clasifica y tamiza los conceptos aplicables para los diversos actores y tipologías constructivas. Una vez identificados y dimensionados, se expone una metodología de tasación que nos llevará a una monetización. Pero este será el tema de mi siguiente columna.

Por ahora, reconozcamos la materialidad de los beneficios intangibles como pieza fundamental para reforzar el “caso de negocio” de la edificación sustentable.

MSc LEED Fellow
César Ulises Treviño
Director general de Bioconstrucción & Energía Alternativa.